Sígueme, sin miedo

SÍGUEME, SIN MIEDO
Anímate a seguirme por mail, Facebook y Google+.
No olvides bajar por la página para ver los textos al completo en la pantalla.
Disfruta con lo leído y siéntelo.

viernes, 24 de enero de 2014

De naufragios y leyendas


Y ella se volvió una vez más para grabar en su retina la imagen de aquella playa paradisíaca. No tenía ni grandes chiringuitos, ni vendedores ambulantes, ni olor de bronceador, ni cuerpos pervirtiendo la arena mientras un posible melanoma va tomando forma.
Era una playa de arena fina, notaba como se metía en cada una de las uñas de los dedos, hasta en las arrugas de las plantas de los pies. Agua fría, helada, que compensaba el calor cuarenton que deshidrataba. Sol punzante, exigente, picoteando sus hombros, su nariz, sus empeines, sus orejas. 
Sus pies se perdieron caminando en el agua tranquila, sin llegar más allá de la rodilla hasta el infinito (al menos esa es la impresión que daba). 
Dura caminata aguardaba la vuelta a la realidad. Esa playa lo merecía...Naufragados...quien le puso ese nombre? Que pasó? Prefiere no saber la historia real, es mejor imaginar...costas de piratas, invasores y colonizadores...grandes canívales de civilizaciones remotas. Naufragios, abordajes, luchas territoriales, defensa del poder material y terrenal. Vencedores que acaban rendidos a delirios febriles y picadas de mosquito. Grandes fortalezas que generan debilidad...debilidades que se quedan en eso, simplemente debilidad. Y quien acabó venciendo fue la naturaleza, hambrienta de muros, cimientos y tejados. Invasora de terrenos privados y verjas cerradas. Colonizadora de tierras feudales y bosques personales. 
Cual piratada arribado a tierras inóspitas ella encontró su tesoro en aquella playa, y este se fundió en sus retinas para siempre.

miércoles, 15 de enero de 2014

El paisito


El buen mate nuestro de cada día...cada día más costoso.

Las nubes por encima de las cabezas, tan cercanas que se deshacen con un suspiro de añoranza o felicidad.
La rambla marítima o paseo del sol que se oculta detrás de los moais de cemento, acero y vidrio. Figuras que vigilan a los bañistas y les esconden el sol prematuramente...que macana.

Los balnearios, que no spases, de playas infinitas, de bañistas deportistas con esférico entre pies y cabeza. De familias con niños constructores, arquitectos, cuenta-cuentos y delfinarios. 

El chiringuito vendiendo agua caliente a 35 grados centígrados de sensación térmica...agua caliente? pal mate bo!

Mar de arena, arena de mar, camina y camina para llegar a ninguna parte. Sensación de infinitud en la vista, que relaja, despreocupa, te lleva. Como la suave brisa que siempre corre para refrescar las temperaturas de un verano que cada año se vuelve más insoportable.

Llega el momento de la retirada. El sol avisa con su tonalidad anaranjada, el ámbar de los semáforos, a juntar a juntar cada cosa en su lugar. Se mete en la cama de las nubes y se arropa con el agua. Un aplauso estalla entre entes anónimos ocultos detrás de gafas de sol...gafas-de-sol, che qué ironía!

El asadito, el whiskycito, el mate, la bombilla y los bizcochitos. El tempo lento, la broma fácil, la vida que va pasando. La yerba que viene de Brasil, las extensiones de soja para los chinos, pobre la marihuana a quien reprochan y agradecen, según cada cual.

Las colonias de todo tipo y sin fragancia. Las chacras, extensas, suaves, soleadas. Las vacas que pastan a un ritmo tranquilo, como el latido de su corazón, ajenas a su destino inevitable. Los gauchos que todavía existen y sobreviven ajenos también a lo imponente del sistema allende la frontera de su casa.

Lindo paisito, edulcorado con dulce de leche, tierra fértil para la torta frita y el chajá. Rincones que luchan por hacer oídos sordos y ojos ciegos al turismo, quien al mismo tiempo DEBE respetar su privacidad.

Cocina importada del viejo continente pero con toque a lo criollo. Ponte una pizza por montera y cabalga en un fainá. Al final te espera un Porteño, enterrado en muzza y abrigado con panceta para no pasar frío.

Y yo con mi acento exótico, provocador de risas y curiosidades siempre inocentes, venido del país del Non Plus Ultra, tierras malditas desde que el Non se hundió en el Atlántico. Las almas de los antiguos Charruas envuelven nuestros viajes. Sus vibraciones nos transmiten un "respetá el paisito, por los desaparecidos". Su sangre todavía corre en las raices de los Ombues, alimentando las tierras con la sombra sagrada que en verano da sosiego y en invierno acoge.

Lindo paisito, no cambies nunca, sigue tranquilo a tu ritmo, la ventaja de ser pequeño, insignificante a los ojos de las grandes potencias. No desfallezcas en tu caminar, que no correr, hacia tu sino que igual que a otro, es incierto.





jueves, 2 de enero de 2014

Ermitaño


Eremita con alforjas de vida
Llenas de experiencias
Decides alejarte por voluntad
De la mundana muchedumbre.

Solitario en tus zapatos
Parad el mundo que me apeo
Cual alien en planeta extraño
Así es como sientes tu convivir

No sabes quien eres, de dónde vienes
Ni a dónde vas
No conoces la misión
Ni el objetivo a alcanzar

Pero algo tienes claro
Y va más allá de lo físico
Hay un espíritu atrapado
Que necesita volar

Para ello te alejas del ruido
Te descontaminas de opiniones
Te desatas de deudas inmateriales
Te desintoxicas de regímenes establecidos

Y te enganchas a la vida
Al pasar del día a día
Conversando con el futuro
Riéndote con el pasado

Tu compañera Intuición
El tempo te lo dicta el presente
Sin recursos, sin apoyo
Tu estandarte Soledad

Ya no mueres, ni morirás nunca más
Te fundiste en la naturaleza
Ya no eres físico
Eres un ser etéreo

Delirios de un alma reencontrada
En su pasado atormentada
Viviendo un presente pleno
Sin la ansiedad del futuro, atemporal.